Experiencia social y desarrollo cognitivo y lingüístico.

Los dos primeros años de vida

balbuceo

Relación diádica adulto-bebé / Comunicación prelingüística. Balbuceo 

Formatos de interacción / Primeras palabras. Enunciados de 1 palabra

Atribuciones optimizadoras  / Combinación de 2 palabras 

Acceso a la convencionalidad  /  Primeras flexiones 

Inteligencia sensoriomotora    / Hiperregulaciones

Primeras representaciones simbólicas / Primeras preposiciones, artículos y posesivos

 

 

  • En la relación adulto-bebé, a partir de las adaptaciones innatas y de la interacción en las rutinas de alimentación y cuidado, la díada va construyendo los formatos de atención y acción conjunta. En esta edad, la inteligencia se encuentra en el estadio sensoriomotor, caracterizado por la elaboración y coordinación progresiva de los esquemas sensoriales y motores.
  • La sonrisa y el llanto iniciales, que van experimentando una progresiva diferenciación, construyen, junto a otros recursos vocales y gestuales, la base de la comunicación prelingüística.
  • Entre el cuarto y noveno mes, aproximadamente, tienen lugar las etapas del balbuceo y el laleo, momentos de intensa experimentación vocálica sobre la que el entorno social va ejerciendo su influencia moldeadora seleccionando los sonido acordes con la lengua materna (ecolalia).
  • A los 9 meses aparecen ya las primeras vocales claramente pronunciadas (/a/ y /e/).
  • A los 12 meses es normal la pronunciación correcta de las primeras consonantes (/p/, /t/, /m/). La transición del gesto a la palabra y el acceso a la convencionalidad posibilitan hacia el final del primer año, la aparición de las primeras palabras tomadas ya del lenguaje adulto.
  • Entre los 18 y los 20 meses, la destreza para emitir fonemas correctos se ha consolidado.
  • El aprendizaje de la entonación progresa  a lo largo de todo el segundo año.

 

 

De los 2 a los 4 años

1

 

Familia y hermanos   /   Esfuerzos para mejorar la comprensibilidad

Imitación. Juego simbólico  /   Repertorio fonético casi completado 

Inteligencia preoperatoria (preconceptual) / El léxico crece duplicándose…

Sincretismo y egocentrismo / Frases de 3 o 4 elementos lingüísticos 

Relaciones espacio-temporales básicas /Dominio de las oraciones simples 

 

 

  • Aunque hay notables diferencias entre unos niños y otros desde la mitad del segundo año es ya posible para el niño la combinación de dos palabras.
  • En este momento aparecen también las primeras flexiones en los nombres (distinciones de género y número) y en los verbos. Habitualmente, en los niños que ya utilizan los verbos irreguales sufren hiperregulaciones (por ejemplo, rompido por roto), que en algunos casos durarán hasta los 5 o 6 años.
  • Comienza a usarse los pronombres personales (yo y tú) y los posesivo.
  • Los contextos sociales y de experiencia se diversifican, generando nuevas y mayores oportunidades para la imitación.
  • La inteligencia se encuentra en el estadio preoperatorio, subestadio preconceptual.
  • La actividad productiva y el juego exploran el ámbito de lo simbólico. Aunque permanecen las dificultades para trascender lo inmediato (el aquí y ahora).
  • El pensamiento se caracteriza por el sincretismo (indiferenciación) y el egocentrismo (dificultad para adoptar el punto de vista del otro).
  • El léxico crece a un ritmo notable, duplicándose el vocabulario cada año.
  • Empieza a usarse el pronombre de tercera persona, aunque su dominio y usos no estarán completos antes de los siete años.
  • Hacia los 2 años aparecen las primeras combinaciones de 3 o 4 elementos (palabras o flexiones), no siempre respetando el orden de la oración.
  • Las primeras interrogativas son preguntas de sí o no marcadas únicamente por la entonación, luego aparecen con qué o dónde.
  • A los 4 años se dominan las construcciones sintácticas simples.

 

 

Fuente de información:

Alfonso Luque e Ignasi Vila. Desarrollo del lenguaje. 

Desarrollo psicológico y educación I. Psicología evolutiva. Pag. 177-179

 

 

 

El desarrollo intelectual hasta los doce meses.

Bebé recién nacido en las manos
Autor: Otto Dix
http://WahooArt.com/Art.nsf/OPRA/8XYNLD

 

 

La primera tarea que enfrenta un bebé al nacer consiste en desarrollar la consciencia de su propia existencia, su “yo”, y la consciencia de la existencia de un mundo diferente y externo.

Los bebés cuando nacen son capaces, desde los primeros días de nacidos, de reconocer los rostros, las voces y el olor de las personas que les brindan cuidados maternos y también son capaces de responder a dichos estímulos con emoción y gozo. Conocen la voz de su madre antes de nacer porque la han escuchado dentro del vientre materno pero sin embargo, los bebés no son capaces de representar en su mente a las personas y a las cosas que están fuera de su campo visual.

Para un niño de tres meses, las cosas aparecen y desaparecen como por magia o milagro: ve a las personas que le cuidan y se siente feliz; se van y en ese mismo momento las olvida, porque el niño no tiene memoria. Hacia los seis o siete meses el niño comienza a recordar cosas: si oye el ruido de la cuchara sabe que es hora de comer, y si ve los preparativos de la bañera sabe que es el momento del baño. Pero sólo las recuerda a medida que las va viendo. Hacia los doce meses, el niño empieza ya a tener una idea general de lo que va antes y lo que sucede después, es decir, manejar un poco el tiempo, pero todavía tardará mucho en reconocer el día o la noche, la mañana o la tarde, el hoy o el ayer.

Fuente de información:

Gadea, de Nicolás, Luis. Escuela para Padres y Maestros.
Primera Edición. ISBN: 968-499-917-8
México

Biblioteca DANAE de la maternidad y la infancia, vol.3. Crecimiento del niño