La motivación de logro en edad temprana.

Como-aprende-el-bebe-a-mantenerse-sentado-y-a-gatear_articulo_landscape

“La motivación de logro es la tendencia de la persona a buscar éxito en situaciones desafiantes que supongan un reto, con el fin de obtener la propia satisfacción y sin tener especialmente en cuenta la aprobación externa”.

Hay mucho investigadores que ha opinado sobre cuando es el momento en el que se desarrolla el motivo de logro, entre ellos, Heckhausen (1967) que llegó a la conclusión de que la motivación de logro aparece a la edad aproximada de los tres o tres años y medio. Otro investigador, Veroff (1969) considera que incluso hacia el año y medio de vida se puede desarrollar la motivación de logro, coincidiendo con el momento en el que el niño es capaz de expresar la frase: “Yo hice esto”, es decir, cuando descubre que es capaz de lograr hacer algo que antes era incapaz de ejecutar. Por lo tanto, entre el año y medio y los tres años y medio es cuando se comienza a desarrollar la motivación de logro.

¿Y por qué es tan importante conocer como padres y educadores los factores relacionados con la motivación de logro?

Porque para el desarrollo del motivo de logro en el niño es necesario, o al menos, deseable, un ambiente que induzca seguridad y que fomente autonomía, responsabilidad y compromiso. Esto promoverá en el futuro, un comportamiento responsable y facilitará la capacidad para ver las consecuencias que tienen las propias conductas y asumirlas.

DECÁLOGO PARA MOTIVAR

EJEMPLOS PRÁCTICOS Y/O CONSEJOS PARA ALCANZAR LA MOTIVACIÓN DE LOGRO Edad de los Niños. En la dirección:
http://olgarodriguez-olga.blogspot.com.es/2011/10/decalogo-para-motivar.html

El medio ambiente juega junto con los factores cognitivos un papel fundamental en el desarrollo y mantenimiento del motivo de logro. La persona a veces emite respuestas que están en función de una generalización de expectativas basadas en experiencias del pasado.

Si a un niño le das refuerzos de tipo emocional mostrándoles cariño y afecto, presentará un nivel de motivación de logro más elevado y esta alta motivación de logro desde la edad temprana del niño va a afectar para todo su posterior desarrollo.

Los padres de niños con una alta motivación de logro expresan altas expectativas sobre los futuros éxitos de sus hijos, por el contrario los padres con baja motivación de logro expresan expectativas sobre los éxitos futuros de sus hijos bastante más bajas y la interacción con ellos tiende a ser más autoritaria, tienden a tomar más decisiones por ellos, les regañan cuando se equivocan y ejercen una actitud de autoriadad en todo momento (Rosen y D’Andrade 1959, investigación sobre el estilo educativo practicado por las familias en el desarrollo de la motivación de logro de sus hijos).

Par concluir este artículo recordar que la conducta de los padres tiene efectos importantes en el desarrollo del motivo de logro de los niños y si tenemos en cuenta que la infancia es un momento clave en el desarrollo de este motivo, la importancia de la educación toma un alcance indiscutible.

Fuente bibliográfica:

Montserrat Conde Pastor. Motivos secundarios o aprendidos. Psicología de la Motivación. teoría y prácticas. UNED.

Los celos en la primera infancia

A partir del segundo año de vida, el vínculo de apego se consolida y el niño, dentro del ambiente familiar,  inicia la toma de conciencia de las relaciones entre los diferentes miembros del sistema familiar. Como consecuencia de ello, suele sentir deseos de participar de la intimidad de las  relaciones que viven sus padres y, si nace un nuevo hermano, puede tener celos de éste.

 

niño triste

 

Los niños a los dos años van tomando conciencia de que los padres comparten ciertas formas de intimidad (duermen en la misma cama, etc.) en las que ellos no pueden participar. Eso provoca deseos de participar en ella y resistencia a abandonarlos en determinados momentos. Estos deseos y resistencias se trata, sencillamente, de un deseo de participar en la intimidad de los padres. Sólo si las relaciones con uno de los progenitores no son buenas, pueden llagar a establecer relaciones de rivalidad y rechazo por la posesión del otro progenitor. Por ello es fundamental que ambos padres sean figuras de apego.

Por otro lado, los celos fraternales tienen su origen en la reestructuración del sistema familiar que supone el nacimiento del nuevo hermano, y las consecuencias que ello provoca. En efecto, se ha comprobado que el nacimiento del nuevo hermano supone en algunos casos, en cuanto a la madre se refiere, un descenso de las atenciones que se prestaban anteriormente, aumento de las exigencias, prohibiciones y castigo, cambio en la consideración del niño, que pasa a ser visto como mayor,etc. Estos cambios objetivos, provocan en el niño la aparición de conductas regresivas en relación con la comida, limpieza, etc., e, incluso, en algunos casos, la aparición de síntomas (problemas de sueño, rechazo de la comida, negativa a ir a la escuela,etc).

Los celos, como consecuencia del nacimiento de un nuevo hermano, son probablemente inevitables y han de ser considerados como protesta ante los cambios producidos en el sistema familiar y como alarma ante el miedo a perder la disponibilidad y dedicación de las figuras de apego. En condiciones normales, los niños tienen sentimientos de ambivalencia ante su nuevo hermano (lo quieren y le rechazan), y el propio comportamiento de las figuras de apego haciéndoles comprender que compartir la figura de apego no es perderla, es fundamental.

Determinados errores (no explicar con anterioridad el nacimiento del hermano, enviarle con otros familiares durante el tiempo que la madre está en el hospital y los primeros días que ella está en casa, comenzar a enviarle al colegio inmeditamente antes o después, etc) y los cambios bruscos en las atenciones prestadas y las exigencias impuestas, pueden provocar conflictos de celos persistentes en los niños, con importantes consecuencias conductuales. Evitar estos errores, hacer al niño partícipe de la espera y cuidados del recién nacido y, sobre todo, ofrecerle la posibilidad de disponer de varias figuras de apego, es la mejor forma de prevención. 

Criterios educativos útiles para los padres son:

  • Los padres deben percibir las demandas, interpretarlas adecuadamente y seleccionar la respuesta adecuada a la demanda.
  • No aceptar la rabieta u otra forma inadecuada de demanda como procedimiento para obtener gratificaciones o cuidados.
  • Dar abundante estimulación táctil, visual, auditiva que puede ser compartida con el trabajo de los padres aprovechando bien los tiempos en que nuestro hijo nos demanda.
  • Aprovechar las actividades de alimentación, limpieza y juego para una atención más individualizada con el niño.
  • Ser figuras de apego fácilmente accesibles y disponibles, adaptándose a los ritmos del niño.
  • El niño debe percibir que es aceptado independientemente de sus cualidades y comportamientos concretos.
  • Y la mutua colaboración entre padres y educadores, en el caso de que el niño vaya a la Escuela Infantil.

 

 

Fuente de información:

Jesús palacios, Álvaro Marchesi, César Coll. Desarrollo psicológico y educación, I. Psicología evolutiva, ed. Alianza, p. 109-111

 

 

 

“Mi guía básica para papás y mamás en apuro” de @MRizaldos

513NS3t4yeL._AA258_PIkin4,BottomRight,-48,22_AA280_SH20_OU30_

Una guía elaborada por el psicólogo clínico Miguel A. Rizaldos con artículos que ha publicado en la revista Niños de Hoy.

El objetivo de esta publicación, y futuras, es dar pautas prácticas que ayuden a los padres en la difícil tarea de educar.

 

 

Y lo hace desde una doble perspectiva, como psicólogo y como padre que es también.

¡ Mucho éxito, Miguel A.!